Una pregunta recurrente para empresas chicas o para personas que están al frente de algunas instituciones es ¿para qué sirve la comunicación?
Es importante aclarar que la comunicación no sólo es hacer acciones de marketing, relaciones públicas o prensa en los medios. La comunicación incluye diversas áreas que repercuten tanto de manera interna como externa en la organización.
Todo lo que la empresa haga, diga o deje de hacer influye en de manera directa o indirecta. Tener una gran cantidad de publicidad en la calle, no significa que se esté gestionando de manera correcta la comunicación. Hay que planificar pensar y planificar estratégicamente qué es lo que la organización dará a conocer, y hacerlo teniendo en cuenta sus públicos de influencia. Todo aquello que se diga de la institución o empresa repercute de manera positiva o negativa. Cuando la comunicación es bien gestionada, tendrá muy buenos resultados en la reputación.
En ocasiones para algunos gerentes dar lugar a estas acciones es poco rentable o no visualizan su accionar con resultados a corto plazo. Sin embargo, para el management moderno la comunicación ha ganado un lugar importante al momento de generar ventajas competitivas y estrategias que resulten rentables para las organizaciones, justamente gestionando de manera adecuada los intangibles de las empresas por ejemplo: la cultura organizacional, buen clima laboral, eficiencia de la gestión, responsabilidad social, solidez financiera, entre otras.